Despensa para alejar los refriados

Estamos preocupados por un nuevo virus, el SARS-CoV-2, que provoca la enfermedad del COVID-19. Es un virus que no conocemos, del que todavía no hay una vacuna ni medicamento, ni la evidencia suficiente como para garantizarnos un tratamiento diana por este virus. Por tanto, de momento no puede haber tratamientos específicos para un virus que aún no conocemos. Nuestra responsabilidad tiene que ver en la mejora de la respuesta de nuestro sistema inmunológico para que nos inmuniza sin complicaciones. Y además, estamos en unos momentos en los que la publicidad nos invita, de manera más o menos subliminar, a automedicarnos (bajo supervisión, en todo caso, del farmacéutico de confianza) para combatir los molestos efectos del frío y los virus sobre nuestro organismo. Pero, antes de que sea necesaria la visita a la farmacia, no vendría mal saber que la despensa puede ser un buen aliado a la hora de prevenir las enfermedades típicas del invierno.

Agua, cítricos, verdura y setas. Esta es la fórmula secreta para no constiparse, asegura el psiconeuroinmunólogo Xevi Verdaguer. «El agua permite que las mucosas estén bien hidratadas y, por lo tanto, que no se resequen». La hidratación correcta favorece, además, que las mucosas del cuello y la nariz estén sanas, y que la piel esté bien hidratada. El efecto, pero, puede ser el contrario si el agua ingerida es de mineralización baja. El consejo del experto, en este caso, es mezclarla con agua de mar (la proporción tiene que ser de dos tercios de agua de mineralización baja por uno de agua de mar). El abuso de cafés, refrescos y alcohol también provoca deshidratación porque hace aumentar la diuresis.

Vitamina C y zinc

Para prevenir gripes, en la despensa no pueden faltar alimentos ricos en vitamina C y en zinc, que son los que hacen aumentar las defensas. Los cítricos y las verduras y hortalizas de color verde oscuro como la coliflor, el calabacín, el perejil y el pimiento son ricos en vitamina C. Para beneficiarnos al máximo de sus propiedades, en el supuesto de que se preparen hervidas o al vapor, Verdaguer aconseja beber el agua de cocción. Por su parte, el zinc, que también ayuda a prevenir los constipados, se encuentra en el marisco, los guisantes, las habas, los espárragos, el perejil, el apio, el queso y las pipas de calabaza.

Una propuesta de menú para reforzar las defensas podría ser empezar el día con un vaso de agua tibia con limón y miel. «El limón alcaliniza y es rico en vitamina C, mientras que la inhibina de la miel tiene una función antibacteriana, que vendría a ser como un antibiótico natural». Otra opción, por la mañana, es kéfir con un poco de miel, porque la miel es un prebiótico, que tiene nutrientes de nuestras propias bacterias. Y el kéfir es un prebiótico, compuesto de bacterias sanas que aumentan la inmunidad. A mediodía y al atardecer, se puede continuar con una crema de verduras o unas ensaladas.

El cuerpo tiene maneras para alertar que necesita vitamina C y zinc. «La persona que no tiene suficiente vitamina C es aquella a quien le salen moratones fácilmente, le sangran las encías o le sangra la nariz fácilmente, le salen pequeños punticos rojos en la piel y tiene falta de energía». La falta de zinc viene indicada por punticos blancos en las uñas, caída de cabellos, caspa-descamación, eccemas y picores, piel grasa y carencia de libido.

Por otro lado, cuando la gripe ya ha llegado, la recomendación del psiconeuroinmunólogo Xevi Verdaguer es tomar infusiones de jengibre, regaliz, saúco y tomillo. «Si los pulmones están con reforzamiento y mucosidad, las mejores infusiones son de lotos, jengibre y regaliz». Para la fiebre, las preferibles son las de saúco y propóleos. Y si hay afonía, o queda afonía residual, «el consejo mágico es tres infusiones cada día de erísimo, regaliz y jengibre».

Los alimentos que hacen ablandar los mocos son los que contienen el aminoácido cisteína, que se encuentra en los ajos, las cebollas y en los puerros. Así que un caldo de cebolla o una crema de verduras que contenga cebolla, puerro y ajo son ideales para los anocheceres. Y, para acabar, los shiitake y los champiñones son las setas de invierno que refuerzan el sistema inmunitario, aumentan la capacidad de erradicar los virus, de forma que son recomendables tanto para curar constipados como para prevenirlos.

Rebost per allunyar els constipats - Diari Ara

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