¿Haces ejercicio físico o tomas agua rica en hidrógeno?

A lo largo de la evolución humana nos hemos ido adaptando a situaciones adversas para sobrevivir y nuestro organismo ha ido generando mecanismos adaptativos contra tóxicos o patógenos para mantenernos en equilibrio. Este equilibrio ideal, que no real, lo conocemos con el nombre de homeostasis.

Para mantener la homeostasis o equilibrio nuestro organismo genera constantemente una respuesta adaptativa beneficiosa para sobrevivir a las situaciones que vivimos y en el entorno que nos rodea. A este fenómeno se le conoce con el nombre de hormesis, es decir, una respuesta adaptativa beneficiosa para contrarrestar a un agente tóxico o dañino que nos irá fortaleciendo.

El filósofo alemán F. Nietzsche ya dijo: “Lo que no mata, fortalece”.

La exposición a dosis bajas de un estresante nos protege y favorecerá una mejor respuesta y una mayor longevidad. La exposición a “dosis bajas de un factor estresante” como una vacuna (inyección de dosis bajas de un virus) o bien una serie organizada de entrenamiento y descanso pueden ser factores horméticos positivos para nuestra salud.

Un pequeño estímulo es bueno, pero cuando está en exceso o se mantiene demasiado tiempo, no lo es. Es como decirles a nuestras células: “Sal de tu zona de confort “.

La dosis hormética del estresante a la cual responde una célula u organismo, podrá variar dependiendo de cada persona y situación. Cuando provocamos una respuesta hormética conseguimos poner en marcha una gran cantidad de genes que codifican proteínas citoprotectoras como las chaperonas que responden a estrés térmico (Heat Shock Proteins [HSP), las enzimas antioxidantes, los factores de crecimiento o metalotioneínas, etc.

Los factores horméticos más importantes son:

  • El calor.
  • El frío.
  • El ejercicio.
  • La restricción alimentaria.
  • El hidrógeno molecular (H2).

El H2 induce hormesis y las acciones horméticas del hidrógeno molecular se han comparado recientemente con las del ejercicio físico regular. 

LeBaron y col. propuso que el hidrógeno puede actuar como un adaptógeno redox y mimético del ejercicio a través de mecanismos horméticos leves. [ 108 , 140 ].

Los estudios indican que es muy bueno y muy necesario exponerse regularmente a alguno de estos 5 factores horméticos. Pues bien, pensemos qué puedo hacer este mes para mejorar mi salud adaptándome al entorno en el cual vivo.

¿Qué ocurriría si un deportista se suplementa con agua rica en hidrógeno?

Tus músculos consumen oxígeno y en cada sprint, cada cambio de ritmo, saltos o en cualquier actividad física que los músculos demanden energía será normal que fabriquemos progresivamente especies reactivas de oxígeno (ROS) y especies reactivas de nitrógeno (RNS) que posteriormente serán eliminados por nuestros sistemas antioxidantes, esto si damos abasto claro. La pérdida del equilibrio redox, por exceso de radicales libres (ROS/RNS) y/o carencia de antioxidantes, provocará una situación conocida como “estrés oxidativo” que es una situación que causa daño en las células, envejecimiento prematuro y se asocia a múltiples enfermedades que se han propuesto reducir justamente con la suplementación de distintos antioxidantes.

Los suplementos ergo génicos para mejorar el rendimiento deportivo, para reducir la fatiga, mejorar la recuperación, para la prevención del daño muscular inducido por las especies reactivas de oxígeno / nitrógeno (ROS / RNS) y la inflamación son suplementos muy buscados por los deportistas y preparadores físicos. Todos en busca de más salud y más rendimiento.

¿Qué tienen de bueno los radicales libres producidos con el ejercicio físico?

Tras un ejercicio físico intenso el aumento de los radicales libres provocará una respuesta en nuestro organismo de un aumento de la fabricación endógena de antioxidantes, es decir, una mayor fabricación por nosotros mismos de enzimas antioxidantes como por ejemplo la SOD y la Glutatión Peroxidasa (GPx).

Entonces, los radicales libres son necesarios para que tan solo siendo activos físicamente nosotros ya fabriquemos antioxidantes (sin suplementarnos nada). Las personas sedentarias ahora tal vez estarán pensando en comprar antioxidantes ya que acaban de descubrir que los fabrican en menor cantidad y están más expuestas a posibles enfermedades inflamatorias.

¿Y en el caso de los deportistas, hará falta una suplementación extra de antioxidantes?

En el caso de los deportistas la suplementación de antioxidantes solamente puede ofrecer beneficios cuando se entrena en gran altitud (hipoxia) o tal vez antes de una importante competición. Gracias a las investigaciones de Micah Gross Oliver Baum, un día aprendimos que los radicales libres producidos durante los entrenamientos no son tan malos y que debemos reflexionar sobre sus beneficiosas funciones en la señalización celular para el correcto metabolismo y la adaptación fisiológica a un esfuerzo o a un entrenamiento.

Ahora sabemos que la suplementación de antioxidantes a los deportistas interfiere en el rendimiento y puede anular el efecto beneficioso del entrenamiento físico (biogénesis mitocondrial) y reducir la capacidad para mantener el equilibrio redox incluso empeorando el estrés oxidativo para el cual intentábamos suplementarnos con antioxidantes. Si eres deportista y tienes una dieta equilibrada sin carencias nutricionales, olvida la suplementación de vitamina C, vitamina E, beta-carotenos (antioxidantes no enzimáticos) o Q10.

No te suplementes antioxidantes ni para mejorar el rendimiento ni para prevenir las agujetas.

¿Y el hidrógeno?

El equipo de investigación de Tyler W. LeBaron y Kosuke Aoki (entre otros) investigaron los efectos terapéuticos y los efectos ergo génicos no dopantes de la suplementación de agua enriquecida con hidrógeno el día antes y el mismo día de la actividad física para mejorar el rendimiento en el deportista. Los resultados son:

  • Disminución de la frecuencia cardíaca (HR).
  • Disminución de la frecuencia respiratoria (RR).
  • Reducción del acúmulo de ácido láctico después del ejercicio físico intenso.
  • Disminución de la fatiga muscular post-esfuerzo.
  • Reducción de la inflamación.
  • Mejoras del tiempo de recuperación en ejercicios aeróbicos submáximos.

Bibliografía

Aoki K, Nakao A, Adachi T, Matsui Y, Miyakawa S. Pilot study: Effects of drinking hydrogen-rich water on muscle fatigue caused by acute exercise in elite athletes. Med Gas Res. 2012;2:12. Published 2012 Jul 12. doi:10.1186/2045-9912-2-12

LeBaron TW, Larson AJ, Ohta S, et al. Acute Supplementation with Molecular Hydrogen Benefits Submaximal Exercise Indices. Randomized, Double-Blinded, Placebo-Controlled Crossover Pilot Study. J Lifestyle Med. 2019;9(1):36-43. doi:10.15280/jlm.2019.9.1.36

Wan JJ, Qin Z, Wang PY, Sun Y, Liu X. Muscle fatigue: general understanding and treatment. Exp Mol Med. 2017;49(10):e384. Published 2017 Oct 6. doi:10.1038/emm.2017.194

Gross M, Baum O. Supplemental antioxidants and adaptation to physical training. In: Lamprecht M, editor. Antioxidants in Sport Nutrition. CRC Press; Boca Raton, FL: 2015. pp. 111–22

Involvement of Neutrophil Dynamics and Function in Exercise-Induced Muscle Damage and Delayed-Onset Muscle Soreness: Effect of Hydrogen Bath. Kawamura T, Suzuki K, Takahashi M, Tomari M, Hara R, Gando Y, Muraoka I. Antioxidants (Basel). 2018 Sep 25; 7(10)

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