¿Qué es la PNIE?

¿Qué es la PNIE?

Por qué me preguntan cómo voy de vientre? ¿O si tengo grasa acumulada en los pechos? ¿Tanto nos importa cómo nacemos y cómo fue mi infancia? ¿Si solo quiero dejar de sentirme triste y deprimida por qué me pregunta por mis reglas y ciclos menstruales? La PNIE te dará respuesta a tus preguntas.

La Psico Neuro Inmuno Endocrinología o PNIE es un disciplina médica integrativa que estudia la relación entre los sistemas nervioso, hormonal, inmune y la conducta de los humanos.

Nació en los años 1970s con los primeros estudios del equipo de  Ader R. y posteriormente de Glaser R. basados en el concepto de la comunicación recíproca entre el sistema nervioso central y el sistema inmune.

Se han necesitado décadas y una abrumadora cantidad de estudios científicos para obtener la atención principal de toda la comunidad médica ofreciendo soporte a la evidencia de la interacción de estas redes de interconexiones de estos sistemas de nuestro organismo. Según la reciente revisión científica a cargo del equipo de Timothy G D del American College of Neuropsychopharmacology del 2017, la PsicoNeuroInmunoEndocrinología (PNIE) se encuentra con un nuevo protagonista: el microbioma (DNA de la microbiota intestinal).

Salud intestinal, bacterias y cerebro

En las últimas décadas el eje cerebro-intestino es el protagonista de numerosas investigaciones en el ámbito de la neurociencia y hoy día ya sabemos que nuestra salud intestinal, las bacterias que lo componen (micro biota) y nuestro cerebro están todos implicados con el sistema neuro-inmune-endocrino y nuestro comportamiento, utilizando el sistema inmune como la principal vía de comunicación.

Gracias a las nuevas tecnologías en biología molecular, la meta genómica y el estudio del DNA de nuestra microbiota intestinal (microbioma) ha permitido avanzar en el conocimiento de la importancia entre la diversidad bacteriana y la proporción de los diferentes philos genéticos de nuestra microbiota intestinal en muy diferentes patologías.

Estamos ante un nuevo paradigma de salud y de enfermedad: los microorganismos, la inmunidad y nuestro comportamiento. La PNIE te dará respuesta a tus preguntas.

El compromiso con nuestra microbiota es determinante para nuestra salud, efectivamente.

Comprobamos que necesitamos ser escuchados individualmente, estudiados individualmente y tratados de forma global con un equipo multidisciplinar, cada uno des de su especialidad médica correspondiente basándonos solamente en evidencias científicas al servicio de la excelencia.

Los investigadores en PsicoNeuroInmunoEndocrinología (PNIE) pretendemos entender el mecanismo por el cual mantenemos o perdemos el equilibrio de nuestra salud, estudiando cómo el sistema inmune está comunicado con el sistema nerviosos central y el sistema endocrino afectando su interacción a nuestra salud emocional, anímica y social. Estudiamos el microbioma y su relación con nuestra conducta, el sistema nervioso, endocrino e inmune.

La relación de los microorganismos del intestino con nuestro cerebro y nuestro sistema inmune juega un papel clave en nuestro estado anímico, nuestra memoria, salud emocional, el comportamiento y nuestra salud hormonal.  Este diálogo entre la microbiota, el sistema inmune y el sistema nervioso puede mantenerse o perderse según nuestros hábitos de vida afectando al equilibrio global del individuo.

Todos los días vemos personas que sufren de estreñimiento o colon irritable y al mismo tiempo padecen de dolores crónicos, cansancio y dolor de cabeza. O de chicas con irregularidad menstrual o dolor menstrual que padecen problemas digestivos y al mismo tiempo sufren de ansiedad, nerviosismo y problemas de acné o alergias. Es curioso, visitamos a diferentes especialistas para cada dolencia y resulta que la clave la tienes tú.

Ante la red de conexiones entre estos sistemas nos encontramos ante el escenario de que nuestras posibles intervenciones a nivel de la microbiota intestinal pueden ayudarnos a recuperar o mantener nuestra salud a nivel psico-neuro-inmuno-endocrino. Podemos influir en este complejo ecosistema intestinal a través de la dieta, de medicamentos o suplementos, del ejercicio físico o la gestión emocional del estrés y también a través de los trasplantes fecales ya que contienen bacterias sanas.

Equilibrio intestinal

El equilibrio entre los estrógenos-testosterona, la exposición a tóxicos y ciertos medicamentos (no solamente los antibióticos) modifican el equilibrio intestinal y juegan un papel importante en nuestro microbioma y nuestra salud en general.

El estrés vivido durante nuestra infancia también altera la microbiota intestinal y afecta a nuestra inmunidad  condicionando nuestra salud emocional y otras patologías inflamatorias en la edad adulta.

Hoy día todos sabemos que el estrés social puede condicionar el desarrollo de problemas emocionales como la ansiedad, la depresión o reacciones y conductas violentas. Pero ¿Sabías que el sistema inmune está directamente implicado en estas respuestas sociales?

El estrés físico y emocional afecta a nuestro sistema inmune a través de las citoquinas que son inmuno-mensajeros que fabrican las células del sistema inmune. Incluso las experiencias estresantes en la infancia que provocan mayores niveles de citoquinas inflamatorias en el sistema inmune condiciona cambios en el cerebro que implican un mayor riesgo a padecer depresión en la edad adulta.

Las inflamaciones que padecemos siempre van cogidas de la mano con ciertas conductas.

Relación del comportamiento y nuestro sistema inmune

Sabemos que las personas que tienen un comportamiento más agresivo tienen niveles más elevados de citoquinas pro-inflamatorios, tienen el sistema inmune desequilibrado y también una cicatrización de las heridas más lenta.

Las personas más deprimidas tienen al mismo tiempo el sistema inmune más desequilibrado.

Así, si estás preocupado por tu estado de ánimo, por qué no levantas cabeza o por la fatiga, te quiero hacer una pregunta: ¿Por qué dirías que te ocurre? ¿Tu entorno social es así de insoportable o es el estado de tu sistema inmune? ¿Te comportas irritable o agresivamente con los demás o te reflejas como una persona agradecida y amable con tu entorno? Tu puedes cambiar tu conducta reduciendo las inflamaciones y siendo agradecido con tu entorno.

Claro, también tenemos invitados especiales en nuestras vidas. Otros microorganismos patógenos  que nos llegan del exterior.

La activación del sistema inmune y la producción de citoquinas inflamatorias en respuesta a patógenos como los virus, hongos, parásitos o bacterias provocará situaciones evitables como el cansancio, la apatía, falta de apetito, aislamiento social y somnolencia y anhedonia (incapacidad para sentir placer). Si en tu analítica de sangre siempre compruebas tener el % de los linfocitos elevados por infección viral, o el % de los basófilos-eosinófilos por infección parasitaria o tal vez, el % elevado de los neutrófilos ya sea por inflamación o infección bacteriana, acabas de descubrir que hasta que no elimines a cada uno de estos patógenos éstos te provocaran, mientras sigan ahí, te provocaran cambios anímicos, fatiga y patologías crónicas… pero solo serán crónicos hasta erradicarlos y recuperar el equilibrio en tu inmunidad. No era crónico, claro que no, te tomaste durante muchos años antiinflamatorios, antidepresivos-ansiolíticos y vitaminas porque no sabías cómo resolver el mecanismo por el cual perdiste la salud.

Estas citoquinas inflamatorias fabricadas por el sistema inmune pueden entrar en el sistema nerviosos central y afectar a los circuitos cerebrales que controlan las emociones y nuestro estado de ánimo. Las citoquinas afectan a nuestro sistema nervioso central principalmente por 2 vías:

Neural pathway o Nervio vago y por el Humoral pathway, atravesando la barrera hematoencefálica (BBB).

Así tenemos por ejemplo a la interleukin-1β (IL-1β) que aumenta el metabolismo de la serotonina (5-HT) y de la Noradrenalina, y aumenta la producción hipotalámica de CRF que activa el eje de estrés Hipotálamo-Hipófisis-Adrenal (HHA). También activa el nuclear factor kappa B (NF-κB) que induce inflamación y regula la plasticidad sináptica neuronal.

Las personas agresivas, comparadas con las que no lo son, tienen niveles circulantes más elevados de las citoquinas pro inflamatorias como la Il-6, IL-1β, tumor necrosis factor-α (TNF-α) y de la PCR. Analízate estas citoquinas si te sientes cabreado y empezamos a poner orden sin fijarnos en los demás. ¿Eres sufridor/a por todo y te sientes irritable con todo el mundo? Es curioso observar que las citoquinas pro inflamatorias Il-6 y TNF-α aumentan después de una discusión y se reducen después de recibir apoyo y soporte social.

Y, además, estas citoquinas inflamatorias ya aumentan antes de la discusión!  aumentan cuando estás expectante a sufrir un encuentro agresivo. Es decir, vivir una situación agresiva o desagradable y tener miedo a que ocurra, es decir, solamente sufrir por si ocurriera, implica lo mismo: inflamación. Si tienes personas a tu alrededor que sufren dolores o inflamaciones, ¿Cómo las tratas?

Si eres de los que aguantas una situación desagradable cada día de tu vida y no deseas vivirla y, además, ahora sabes que eso afecta a tu inmunidad, tu fatiga crónica, tu depresión y tu salud, te recomendaría decir a quién no forme parte de tus ilusiones que: NO ES NO. Tranquilo/a. Tu controlas el estrés social. Vemos cómo nuestras emociones afectan a la inmunidad y al sistema nervioso. Por ejemplo, la depresión implica mayores niveles de Il-6, citoquina inflamatoria.

Y el estrés, la ira, el miedo y las emociones negativas provocan también la liberación de citoquinas pro-inflamatorias y la activación del eje HHA y del eje simpático-adreno-medular (SAM) que fabricaran hormonas de estrés como el cortisol, prolactina, hormona de crecimiento, noradrenalina, adrenalina… que modulará la actividad de los receptores hormonales que poseen las células de nuestra inmunidad.

Algunas personas seguirán tomando corticoides u otros antiinflamatorios, antidepresivos o  ansiolíticos sin saber que nada es crónico cuando resolvemos el origen del problema. Se ha comprobado que los antidepresivos tienen efectos antiinflamatorios y reducen la producción de citoquinas inflamatorias como la IFN-γ y, al mismo tiempo, aumenta la producción de citoquinas anti-inflamatorias como la IL-10 (Maes et al., 1999; Kubera et al., 2001; Ramirez et al., 2015; Köhler et al., 2017) mejorando el cuadro depresivo, comprobando así, cómo ciertos fármacos también tienen un mecanismo antinflamatorio que mejora el estado de ánimo de las personas.

El cortisol también reduce las citoquinas inflamatorias y suprime la inmunidad, por esta razón la cortisona es usada para tratar enfermedades inflamatorias o autoinmunes como la artritis o psoriasis. El estrés puede tener efectos protectores, pero no es el caso del estrés crónico o cuando después de picos de estrés, al desparecer el “cortisol” de golpe justo antes de vacaciones, el primer día de tus deseadas fiestas te sorprendes con fiebre, un resfriado, un ataque de migraña o una contractura fulminante.

El sistema nervioso parasimpático (SNP) y el sistema nervioso simpático (SNS) tienen efectos sinérgicos y opuestos en el sistema inmune. El SNP tiene una función calmante, relajante mientras el SNS es estimulante, de lucha y supervivencia. La activación del SNS aumenta la producción de citoquinas inflamatorias y, en cambio, la activación del SNP aumenta las citoquinas antiinflamatorias (Borovikova et al., 2000; Bierhaus et al., 2003; Matteoli et al., 2014).

En un meta-análisis realizado por Michael R. Irwin et al. el 2017 nos informa que en los trastornos del sueño hay un aumento de las citoquinas inflamatorias  IL-6 y TNF-alfa, de la PCR, de la estimulación del receptor inflamatorio del sistema inmune innato (TLR4)  y aumento del nuclear factor (NF)-κB. Te preguntaría: ¿Cuantas horas duermes? ¿De Día o de noche? Dormir mucho provoca un aumento de las citoquinas pro-inflamatorias. Dormir poco, no.

Así… ¿Qué es lo recomendable? Lo ideal y recomendable es dormir 7-8h/noche. De hecho se asoció una mayor mortalidad según las horas que dormimos concretando que las personas que duermen >8 h/noche tienen un mayor riesgo de muerte del 30% y los que duermen <7h/noche un 12% de riesgo de muerte.

El descanso nocturno sin interrupción se asocia a una menor actividad del sistema nervioso simpático y una disminución de los marcadores inflamatorios.

Y varios estudios nos explican también cómo los tratamientos para el insomnio y para un sueño saludable basados en el Tai chi, la Terapia Cognitiva, la dieta y el ejercicio físico nos sirven para reducir las inflamaciones de nuestro organismo.

¿Cuantas cosas hacemos para estar  bien? Piensa en sumar

Sabemos que ciertas bacterias intestinales nos ayudan en la regulación de nuestro sistema nervioso vegetativo, el simpático y también del parasimpático y, por lo tanto, afectando al desarrollo y mantenimiento de la salud inmune y hormonal.  ¿Qué bacterias has adquirido durante tu vida? ¿Cuidas a tu intestino? Si ya te has preguntado cómo vas de vientre, ¿Qué tal estás de tu salud emocional? En nuestro intestino tenemos bacterias con potencial psicobiótico que tienen la habilidad de fabricar moléculas con propiedades neuroactivas con un papel fundamental en nuestra fisiología y salud emocional.

La dirección de las futuras investigaciones y de la PNIE seguirá con la comprensión de cómo la microbiota afecta a nuestro sistema inmune y nuestra conducta. Todavía necesitamos entender mejor  el mecanismo de los metabolitos y de los enzimas que fabrican nuestras bacterias y la conexión de las bacterias y sus propios componentes genéticos con nuestro sistema inmune y consecuentemente con nuestro cerebro y nuestra conducta.

Mientras estoy escribiendo estas líneas estoy pensando en la suerte que tengo de poder tener a mi lado un equipo médico multidisciplinar que me permite ofrecer ayuda a las personas para mejorar su salud. Me siento agradecido por su trabajo y dedicación y también en la confianza de todas las personas que nos piden ayuda.

Ahora sabemos los dos que, al mostrarnos agradecidos, esto ya repercute positivamente en tener menos patologías inflamatorias y sentirnos felices. Disfrutemos de todo lo que compartiré aquí y si también deseas compartir con nosotros estaremos encantados de escucharte y aprender cada día contigo.

Muchas gracias.

Biografía

Neuropsychopharmacology REVIEWS (2017) 42, 178–192
© 2017 American College of Neuropsychopharmacology. doi:10.1038/npp.2016.103;
Microbes, Immunity, and Behavior: Psychoneuroimmunology Meets the Microbiome.
Timothy G Dinan and John F Cryan

Psychoneuroimmunology: The example of psoriasis.
Moynihan J, et al. (2010).

Psychoneuroimmunology or immunopsychiatry?
Pariante CM. (2015).

Psychoneuroimmunology — Cross-talk between the immune and nervous systems.
Ziemssen T, et al. (2007).

Research on psychoneuroimmunology: Does stress influence immunity and cause coronary artery disease?
Ho RCM, et al. (2010).

Sleep disturbance, sleep duration, and inflammation: A systematic review and meta-analysis of cohort studies and experimental sleep deprivation
Irwin MR, et al. (2016)

Psychoneuroimmunology – The relation between the central nervous system and the immune system.
Marques-Deak A, et al. (2004).

Psychoneuroimmunology and cancer: A decade of discovery, paradigm shifts, and methodological innovations.
McDonald PG, et al. (2013).

Front Behav Neurosci. 2018 Mar 22;12:56. doi: 10.3389/fnbeh.2018.00056. eCollection 2018.
Aggression, Social Stress, and the Immune System in Humans and Animal Models.
Takahashi A, Flanigan, McEwen, Russo.

Nat Rev Immunol. 2005 Mar;5(3):243-51. doi: 10.1038/nri1571.
Stress-induced immune dysfunction: implications for health.
Glaser R1, Kiecolt-Glaser JK.

Annu Rev Pharmacol Toxicol. 2018 Jan 6;58:411-428. doi: 10.1146/annurev-pharmtox-010617-052823. Epub 2017 Oct 6.
Inflammatory Mediators in Mood Disorders: Therapeutic Opportunities.
Pfau ML1, Ménard C1, Russo SJ1.

Biores Open Access. 2017 Oct 1;6(1):123-132. doi: 10.1089/biores.2017.0020. eCollection 2017.
Gut Microbiota and Salivary Diagnostics: The Mouth Is Salivating to Tell Us Something.
Kodukula K1,2,3, Faller DV4,5, Harpp DN6, Kanara I7, Pernokas J8, Pernokas M8, Powers WR9,10, Soukos NS11, Steliou K3,5, Moos WH2,12.

Front Neurol. 2018 Mar 20;9:167. doi: 10.3389/fneur.2018.00167. eCollection 2018
Regulatory T Cells As Supporters of Psychoimmune Resilience: Toward Immunotherapy of Major Depressive Disorder.
Ellul P1, Mariotti-Ferrandiz E2, Leboyer M3,4,5, Klatzmann D2.

Biol Psychiatry. Author manuscript; available in PMC 2017 Jul 1.
Sleep Disturbance, Sleep Duration, and Inflammation: A Systematic Review and Meta-Analysis of Cohort Studies and Experimental Sleep Deprivation
Michael R. Irwin,1,2,3 Richard Olmstead,1,2 and Judith E. Carroll1,2

Sleep duration and all-cause mortality: a systematic review and meta-analysis of prospective studies.
Cappuccio FP, D’Elia L, Strazzullo P, Miller MA
Sleep. 2010 May; 33(5):585-92.

Glaser R, Kiecolt-Glaser JK (2005).
Stress-induced immune dysfunction: implications for health.
Nat Rev Immunol 5: 243–251.

Inflammation and its discontents: The role of cytokines in the pathophysiology of major depression. 
Miller AH, et al. (2009).

The physiology of stress: Cortisol and the hypothalamic-pituitary-adrenal axis.
Randall M. (2011).

Stress and neuroinflammation: A systematic review of the effects of stress on microglia and the implications for mental illness. 
Calcia MA, et al. (2016).

Comparte este artículo con los tuyos!

Deja un comentario

20 − 2 =

BLOG

¿Cuándo y cuántas veces tengo que comer?

Nos preocupamos mucho por saber qué nos conviene comer, cuál es la dieta perfecta, el alimento salvador o el superalimento. Hoy quiero explicarte que lo que realmente podría cambiar tu salud es saber cuándo comer y con qué frecuencia debes hacerlo..

Meditación, hipnosis y tú

La PNIE fue descrita por primera vez en el 1936. Desde entonces, cada vez somos más conscientes de como la

Health Hackers Meeting

Hemos preparado un evento único para transformar tu salud y para que nos podamos conocer en persona: Health Hacker Meeting. Resérvate el día 13 y 14 de octubre! Podrás disfrutar de un fin de semana fantástico en Mas Les Comelles. Un hotel en un entorno privilegiado, rodeado de naturaleza.

DÓNDE VISITAMOS

CLÍNICA VERDAGUER-HOMS
Av. Sant Jordi, 146
17800 OLOT (Girona)
 972 263 030
info@xeviverdaguer.com

CLÍNICA ARVILA MAGNA
Av. Diagonal, 442 Ent. 2a.
08037 Barcelona
93 118 70 22
info@arvilamagna.com

MEDICINA MODERNA
Ctra. de Vic, 10
08241 Manresa
 938 752 550
info@medicinamoderna.eu

CENTRE SANITARI CAN MORA
Unitat de Medicina Bioreguladora
C/ Sant Jordi, 30-32 1r 5a
Sant Cugat del Vallès
 93 589 79 18
 626 48 00 22
integral@centrecanmora.com

© 2018 Xevi Verdaguer | Todos los derechos reservados ®