La fibromialgia se asocia a la mala absorción de la fructosa

Tengo gases, hinchazón abdominal, colon irritable y ahora me han dicho: “Tienes fibromialgia”.

Y ahora, qué!

Solo el 2-3% de la población mundial tiene fibromialgia, y hay una predominancia clara entre el sexo femenino. Te tocó a ti.

Si te han dicho esto, hoy va a ser un gran día.

Entre la gran variedad y aparente lejanía de los síntomas relacionados con la fibromialgia se ha visto que tienen un denominador común: la serotonina (5-HT).

Gracias a recientes investigaciones hemos visto que el origen de muchos de los síntomas de la fibromialgia son los bajos niveles de serotonina que caracterizan a estas personas, personas que sobreviven a lo que antes creíamos que era crónico: la fibromialgia.

Los síntomas de la fibromialgia

Los síntomas que acompañan la fibromialgia son:

Y además, estas personas que sufren fibromialgia también suelen tener asociado:

Revisando las mejores recomendaciones para diagnosticar y para tratar a las personas que sufren fibromialgia, en 2016 el equipo de investigación de Macfarlane GJ. nos explicaron que los factores etiopatológicos son multifactoriales, es decir, no hay un único origen que provoca todos estos síntomas y por lo tanto no hay un tratamiento que sirva para todos los afectados por igual.

Hay distintas hipótesis de tratamiento, farmacológicas o naturales, pero a día de hoy, parece ser que lo que más beneficia a las personas que sufren fibromialgia es el ejercicio físico junto con la recuperación del sistema gastrointestinal, el encargado de fabricar el 90% de la serotonina de nuestro organismo. Deberás escuchar a tu intestino y personalizar tu solución.

Inicialmente se observó que los pacientes con fibromialgia empeoraban de los dolores generalizados y de su rigidez después de desayunar fruta, mermelada, cereales de trigo o un pan de centeno. La fructosa estaba involucrada como factor desencadenante.

Ya a principios de este siglo XXI el equipo de investigación de Ledochowski M. nos advirtió que la mala absorción de la fructosa y del sorbitol podían provocar problemas en la absorción del triptófano a nivel intestinal, el aminoácido esencial imprescindible para poder fabricar serotonina. Y una carencia de serotonina i otros metabolitos derivados del triptófano condicionaran consecuentemente problemas digestivos, cambios anímicos, depresión, ansiedad, insomnio y más.

Seguimos avanzando y en 2017, gracias a investigaciones publicadas en Frontiers in Medicine de Silvia Maria Lattanzio* de la Universidad de Padova (Italia), nos amplía el conocimiento y ahora sabemos que la presencia en el intestino de “moléculas no absorbidas correctamente”, pueden provocar:

Quiero saber qué comer

Cuales son estas moléculas no absorbidas? Son la fructosa, la lactosa y el sorbitol.

En estudios observacionales, se ha comprobado que las personas con intolerancia a la fructosa, al sorbitol y a la lactosa, respecto a las que tienen una buena absorción, tienen significativamente más problemas depresivos y dolores crónicos por afectación de la síntesis de serotonina en el intestino y alteración de nuestro sistema neuro-inmuno-endocrino.

Ledochowsky M y su equipo de investigación nos explican que los altos niveles de lactosa circulando en el intestino de las personas intolerantes a la lactosa interfieren en la absorción del triptófano. El mecanismo fisiopatológico propuesto es la formación de complejos entre la lactosa no absorbida y el triptófano circulante en el intestino afectando negativamente su absorción.

Resultados similares fueron encontrados en sus investigaciones entre los pacientes con intolerancia al sorbitol y especialmente a la fructosa, la molécula más estudiada.

La fructosa al no ser absorbida en el intestino delgado quedará depositada en el intestino, se enlazará con el triptófano proveniente de la dieta y bloqueará su absorción.

Esta insuficiente absorción del triptófano causará una reducción de la síntesis de serotonina y nos conducirá a síntomas depresivos, ansiedad por comer dulces, colon irritable y todos los demás síntomas de la lista que antes has leído entre los pacientes que sufren de fibromialgia.

Todos estos pacientes con mala absorción de la fructosa tienen altos niveles de fructosa depositados o circulando por el intestino y esto es lo que realmente debemos resolver para revertir la mala absorción de la fructosa.

Hay muchos alimentos ricos en fructosa y en fructanos (cadenas de moléculas de fructosa). Una dieta baja en fructosa y en fructanos te puede cambiar la vida.

La mala absorción de la fructosa está asociada con síntomas depresivos y/o fibromialgia porque condiciona:

Como puedes imaginarte, una alteración en la absorción del triptófano, el zinc, el hierro i el ácido fólico nos afectará concomitantemente a otros niveles y desencadenará una cascada de síntomas clasificados en patologías aparentemente muy distintas por una menor fabricación de serotonina en nuestro organismo. Síntomas que parecían no tener fin y que hacen que un día te sientas etiquetado, y te digan: “Tienes colon irritable” o “Tienes fibromialgia”. Y ahora qué.

Y esto es exactamente lo que ocurre a las personas con mala absorción a la fructosa, al sorbitol y a la lactosa.

Hay que ir al origen, concéntrate en ayudar a tu intestino para que pueda absorber correctamente la fructosa, el sorbitol y la lactosa, para así resolver esta mala absorción y estas carencias que parecían crónicas.

La mala absorción de la fructosa es una incapacidad del intestino delgado para absorber eficazmente la fructosa. Consecuentemente, la fructosa llegará al colon y será fermentada por las bacterias en:

Tal vez deberías reducir el consumo de fructosa y ayudar a tu intestino pero el caso es que, si no lo tienes en cuenta, la continua ingesta y mala absorción de la fructosa provocará una simbiosis en el colon, es decir, un desequilibrio de la microbiota intestinal que empeorará la situación un poquito más. Un desastre.

La fructosa no debería de haber llegado al colon, porque luego ahí provocará:

Esto te hará vivir un calvario, pero no es lo que más me preocupa. Este escenario provocará todos los síntomas típicos de las personas que padecen de colon irritable y fibromialgia. Esta situación y estos síntomas no son exclusivos de los intolerantes a la fructosa pues, como hemos visto, otros azúcares mal absorbidos imitan el mismo escenario: la intolerancia al sorbitol y a la lactosa.

Cómo empeorar la situación:

Los síntomas de la mala absorción a la fructosa (digestivos y extra digestivos) pueden aumentar con la ingesta de sorbitol. El sorbitol es un azúcar-alcohol que empeora el escenario de los intolerantes a la fructosa.

Tu intestino te está pidiendo que le ayudes, que le ayudes a absorber estos azucares ( fructosa, sorbitol y lactosa) y me interesa especialmente que sepas cómo escucharlo porque él tiene la llave. Quiero que lo resuelvas y que sepas cómo saber si eres intolerante a la fructosa y a los fructanos. O tal vez a la lactosa o al sorbitol. O tal vez a los tres!

Habitualmente tu amable intestino te dará pistas de que no puede absorber la fructosa y lo “explicará” así: Cuando comes un puñado de cerezas tendrás heces pastosas o diarrea, gases o hinchazón. Si creías que esto era normal, debes saber que no es lo normal. Deben salir heces consistentes, bien hechas y se deben hundir.

Con una crema de verdura a base de cebolla y puerro tal vez también tendrás mucha hinchazón, gases y heces pastosas. El brócoli, la alcachofa y los espárragos te dan también muchos gases. Y el ajo. Uy el ajo! El ajo tampoco te sienta bien.

Más pistas! Es probable que una infusión de manzanilla no te siente bien cuando todos creíamos que calmaría el intestino de todo el mundo.

Ah! Y también cuando tomas esos caramelos tan ricos y adictivos para el dolor de garganta, esos que ponen: “miel sin azúcar”, es decir, que son caramelos de miel ricos en fructosa y sorbitol. Mejor utilizar otro remedio para tu faringitis si te provocan hinchazón abdominal, heces sueltas, debilidad general, fatiga, malestar general, mente espesa…

Bueno, pues todos estos alimentos son ricos en fructosa y fructanos (cadenas de fructosa). Escucha a tu intestino, mira las heces y cuídalo.

Tal como he ejemplificado, el intestino nos da pistas y nos suele avisar. Pero quiero que sepas que no avisa siempre. Por esta razón estos síntomas gastrointestinales no son “per se” suficientes para el diagnóstico de la intolerancia a la fructosa porque hay personas que tienen mala absorción a la fructosa, perfectamente diagnosticada (mediante el test del aliento) y, en cambio, no tienen ninguno de estos síntomas digestivos. Ni una pista. Sin avisar.

A mis pacientes les digo: “tu intestino nos estaba boicoteando el destino de tu salud, quería esconder su mejor secreto, pero con el test del aliento lo descubrimos: era la fructosa”.

Como diagnosticar la mala absorción de la fructosa de forma fiable y rigurosa:

Debes acudir a un laboratorio especializado y pedir por la prueba específica en aliento: el del aliento para la intolerancia a la fructosa

En el próximo capítulo te explicaré como resolver su mala absorción.

¿Qué es lo esencial?

El test del aliento: analízate mediante el test del aliento si tienes mala absorción a la fructosa, al sorbitol o a la lactosa (o a todos) porque si es así y sigues consumiendo estos azúcares serás de las personas que dicen: lo mí es crónico.

Análisis de sangre: analízate en sangre los niveles de triptófano, ácido fólico, zinc, hierro y ferritina.

¿Qué dieta sigo?

En función del resultado del test del aliento, la dieta recomendada será una u otra. Todos somos distintos. Mientras unas personas deben reducir solamente la fructosa, otras tal vez no toleran el sorbitol o la lactosa. Incluso hay personas que el test del aliento les salió positivo para los tres azúcares y deben seguir temporalmente una dieta baja en fructosa, baja en sorbitol y baja en lactosa, es decir, una dieta baja en fodmaps.

Las mejoras solamente con la dieta son rápidas y espectaculares.

Elimina de la dieta todo lo que no es bueno para ti:

No recomiendo que te suplementes triptófano.

Recuerda que debes recuperar a tu intestino para revertir tu mala absorción intestinal. Cada una de estas moléculas de azúcar (lactosa, fructosa o sorbitol) tiene una forma distinta para absorberse.

Sea la dieta que sea, no será para siempre.

Si solo sigues la dieta “fructosa free”, “sorbitol free” o “lactosa free” cuando vuelvas a comerlos volverás a tener los mismos síntomas. Tu intestino te recordará que todavía no has arreglado nada a nivel intestinal, ahí donde tenías el problema, solo evitabas los alimentos desencadenantes de los síntomas. Tienes que ir al origen.

Un profesional especializado puede valorar la necesidad de suplementarte estas carencias de vitaminas o minerales (B9, zinc, Hierro) mientras resuelves el origen del problema: El equilibrio de la microbiota intestinal y del sistema inmune de las mucosas.

Tres meses después revisa la analítica de sangre, valora las mejoras en la absorción de triptófano, ácido fólico, zinc, hierro y ferritina.

Un espectáculo. Lo resolverás todo.

Bibliografía

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¿Cómo resuelves las inflamaciones? (Parte 1)

Tras una infección o una lesión en cualquier tejido de nuestro cuerpo siempre tenemos una inflamación aguda inicial y una posterior resolución de la inflamación.

Ya… pero hay personas que tienen dolor crónico e inflamaciones crónicas, ¿Verdad? ¿Te has preguntado por qué tienes que tomarte antiinflamatorios?

Durante los últimos 40 años las investigaciones para reducir las inflamaciones de múltiples enfermedades se han dirigido en buscar medicamentos para reducir la inflamación inicial y evitar la cronificación de estas inflamaciones. Y ahora ya tenemos antiinflamatorios eficaces que reducen la inflamación inicial que nos ayudan a no sufrir tanto, pero que no resuelven la inflamación cuando los dejas de tomar.

Es posible que incluso te parezca normal, tener tus antiinflamatorios preferidos en el botiquín de casa, porqué sabes que algún día los tomarás. Si no resuelves la inflamación y solo te preocupas de reducirla, ya formas parte del juego. No te recomiendo depender ni de antiinflamatorios naturales ni químicos

Actualmente, los estudios más recientes van en otra dirección, nos dan luz para comprender cómo actúa el sistema inmune y sistema nervioso para resolver las inflamaciones y limitar el daño del tejido. La respuesta de resolución de la normal inflamación empieza cuando se produce el cambio de citoquinas pro inflamatorias a antiinflamarorias. Las inflamaciones crónicas como la arteriosclerosis, depresión, diabetes, Alzheimer, artritis, inflamaciones intestinales, tiroiditis… ¿Son un fracaso de esta respuesta de reparación celular antiinflamatorios cada mes?

Realmente, todos podemos tener una inflamación aguda en cualquier momento de nuestra vida, pero, ¿Por qué hay personas que esa inflamación después no le desaparece definitivamente? Tenemos que ser conscientes que las inflamaciones crónicas no deberían de existir si todo funcionara bien. Tu no naciste predestinado a tener dolor crónico ni a padecer ninguna enfermedad autoinmune. Piénsalo.

Entonces, hoy te explicaré qué podemos hacer para resolver las inflamaciones y el dolor crónico definitivamente.

Una alimentación específica, asociada a posibles suplementos dietéticos naturales puede alejarte de las inflamaciones que antes creíste que eran crónicas.

Las Claves a tener en cuenta para resolver los dolores crónicos

El peso corporal normal (el BMI normal es entre18,5 y 25kg/m2  ) ayuda positivamente en el manejo del dolor y las inflamaciones crónicas. Las personas con sobrepeso (<25kg/m2 ) u obesidad (<30kg/m2 ) tienen niveles más elevados de la hormona leptina y una mayor cantidad de citoquinas pro-inflamatorias fabricadas por los macrófagos que son atraídos alrededor de los adipocitos (células de grasa). La buena noticia es que si pierdes masa grasa y te mantienes en tu peso normal el tono inflamatorio de tu sistema inmune también mejora enseguida (se reduce la leptina hasta valores normales de 3-10  y se reducen la citoquinas pro-inflamatorias).

Inflamaciones como la gingivitis-periodontitis de la boca, un intestino con una microbiota intestinal desequilibrada, una infección vírica, bacteriana o parasitaria, etc.

Estrés oxidativo. Por exposición a tóxicos i falta de antioxidantes, por ejemplo.

Factores psicosociales. El estrés crónico, por ejemplo.

Factores biomecánicos. Los micro traumas y la contracción constante de un músculo puede activar sus tigger points.

Inflamaciones neurales. Por una endodoncia infectada, por ejemplo. Si te mataron un nervio de una muela y tienes dolores o inflamaciones crónicas, revisa que no tengas un foco infeccioso en la cavidad del nervio que te mataron. El odontólogo te puede resolver este calvario.

Pirámide alimentaria para reducir el dolor crónico

En la parte ancha, la de abajo, está lo indispensable y más importante. En la punta de la pirámide está lo menos saludable.

Pirámide alimentaria

¿Dónde están situados los lácteos como el queso? Entre los cereales, solo se contempla ingerir los cereales integrales de bajo índice glucémico y en poca cantidad (P.e. arroz integral, basmati, doongara rice o copos de avena). 3 veces/día.

Fruta y verdura

¿Es importante la cantidad de fruta y verdura que tomamos? Si, debemos tomar 5 tomas/día.

El consumo de fruta y vegetales favorece que estos alimentos ricos en fibra fermenten en el colon y las bacterias produzcan butirato que reduce inflamaciones en la mucosa del colon (reduce el NFKappa-beta). El alto consumo de fruta y vegetales se relaciona con menor estrés oxidativo y menor inflamación en el cuerpo, así están inversamente correlacionados con parámetros indicadores de estrés oxidativo e inflamatorios como la PCR, Il-6, TNF-alfa.

Estos efectos positivos se deben a su contenido en:

Concretamente los flavonoides (cítricos, manzanas, frutas del bosque, hinojo, coliflor…) mantienen el sellado intercelular de las células del intestino (tight junction de los enterocitos) previniendo la entrada de tóxicos y contenido de la luz intestinal hacia la sangre, ayudando así a mantener el efecto de barrera intestinal.

Hidratos de carbono

¿Importa el tipo de hidratos de carbono que como cada día? Sí, mucho. Debemos tomar 3 tomas/día.

El consumo de hidratos de carbono con alto índice glicémico contribuye al estrés oxidativo y a la inflamación de bajo grado aumentando la actividad del NF-κB, tanto en el dolor agudo como en los dolores crónicos. Entonces estas tres tomas que recomendamos diarias puede variar mucho según si suben la glucosa rápidamente o no.

Cuando comemos alimentos que después de su digestión y absorción en el intestino elevan fuertemente la glucosa (alto índice glicémico), luego causan un aumento de óxido nítrico (NO) que se combina con súper óxido y forma la molécula pro-oxidante peroxinitrito. Esto ocurre dentro de tu cuerpo cada vez que comes un alimento que te aumenta la glucosa rápidamente, ya no lo puedes parar. No te recomiendo los cereales refinados. Es mejor no tenerlos en tu vida cotidiana.

Después de comer cereales refinados o alimentos ricos en almidón como la patata, o el arroz blanco, la glucosa sube rápidamente en sangre y ya no lo puedes parar … generarás inflamación y estrés oxidativo en tu cuerpo.

Si te preguntas, ¿Puedo comer pan, pasta, crepes, tortitas o cereales en el desayuno? Sí, solo si son cereales integrales porque estos no hacen subir la glucosa tan rápidamente, yo además te añadiría que los tomes en cantidades moderadas. Los cereales integrales son los que debes elegir para evitar picos de glucosa en sangre, y según las investigaciones del equipo de Farget, también ayudan a reducir las inflamaciones en tu cuerpo, reducir los radicales libres, el estrés oxidativo y a activar los enzimas antioxidantes.

Hemos visto que los alimentos con un menor índice glucémico (como los cereales integrales o el almidón resistente) son más efectivos para reducir las inflamaciones crónicas, reduciendo marcadores inflamatorios, concretamente la PCR analizada sangre, y en reducir el estrés oxidativo provocado especialmente por los picos de glucosa en sangre después de su ingesta.

Los cereales integrales son sanos no solamente por su contenido en fibra sino también por otros componentes bioactivos como los polifenoles, ácido fítico y lignanos, con propiedades antioxidantes e antiinflamatorias. Con la finalidad de reducir las inflamaciones “mis cereales elegidos” son los que tienen menor carga glicémica y menor índice glicémico:

Tres tomas cada día. Míralos y elige entre ellos.

Y los alimentos ricos en almidón resistente también tienen un bajo índice glicémico, y son: plátano verde, avena, cereales enfriados en la nevera a 4ºC después de su cocción, legumbres enfriados en la nevera a 4ºC después de su cocción y patata o moniato (u otros tubérculos) enfriados en la nevera a 4ºC después de su cocción.

Legumbres

Ricas en fibra insoluble, en polifenoles y también en almidón resistente cuando se consumen el día siguiente tras enfriarlas en la nevera, mira que bien. Independientemente del peso corporal, en revisiones sistemáticas, se ha comprobado, con respecto al consumo de carne, que el consumo de legumbres como fuente de proteína mejora los marcadores inflamatorios (CRP, IL-6 y el TNF-α).

Las legumbres en general y la soja en particular son propuestas dietéticas muy ricas en genisteina, una isoflavona que reduce la expresión de la IL-1β, la enzima COX (cicloxigenasa) y el NO (óxido nítrico), es decir, reduce las inflamaciones y el estrés oxidativo. La genisteina y el equol (isoflavonas) de las legumbres activan el receptor de estrógenos beta (ER-beta) con efectos protectores y anti proliferativos. La soja es un legumbre que tiene un efecto antiinflamatorio al activar el receptor PPAR γ que reduce las citoquinas pro-inflamatorias producidas por el sistema inmune.

En contraste a los resultados obtenidos con el consumo de lácteos de origen animal, vemos que un suplemento que te ofrece 40gr/día de proteína de soja, ha demostrado reducir los síntomas de dolor a pacientes con osteoartritis.

Para reducir el dolor unos frenan el COX con ibuprofenos y otros lo hacen con el equol y la genisteina, es decir, comiendo yogures de soja, miso, temphe, salsa de soja, legumbres o humus regularmente. La fibra y el almidón resistente de las legumbres fermentaran en el colon produciendo gases y  SCFA en el colon, metabolitos bacterianos que mejoran nuestra salud intestinal, emocional, inmune y hormonal. No olvides que tus bacterias intestinales desean que las alimentes con los guisantes, lentejas, garbanzos, alubias, habas, azuquis o el altramuz por ejemplo. Recomendado: Cuatro veces por semana.

Frutos secos, semillas y sus aceites

Los frutos secos, las semillas y sus aceites han sido ampliamente estudiados para reducir inflamaciones y deben estar presentes cada día en nuestro plato. Poseen grasas sanas y no engordan. Entre los frutos secos destacamos a las nueces y a los pistachos.

Las nueces tienen una matriz tan rica en macro- y micronutrientes que las convierten en una elección muy apetecible para mejorar las inflamaciones y la función endotelial (circulatoria). Son muy ricas en ácidos grasos Omega-3 (ALA o ácido alfa linolenico), magnesio (Mg), arginina y antioxidantes.

Cuando aumentamos el consumo de nueces conseguimos reducir la producción de las citoquinas pro-inflamatorias IL-6, IL-1β y TNF-α (por su contenido en ALA), reducir la concentración sanguínea de la PCR y reducir el vascular cell adhesion molecule-1 (VCAM-1) (por su contenido en ALA, arginina y Mg).

Los pistachos son muy ricos en γ-tocopherol, vitamina K, fitosteroles, carotenoides, algunos minerales (Cu, Fe y Mg) y vitaminas del grupo B. Si los consumimos regularmente, los pistachos nos permiten reducir los niveles de las citoquinas pro-inflamatorias (Il-6, TNF-α) y de la PCR, nos ofrecen mejora antioxidante (mayores niveles de superoxide dismutase o SOD), mejora del estrés oxidativo (menores niveles de malondialdehido) y mejora en la vasodilatación vascular.

Así, las nueces y los pistachos parecen ser los mejores por su actividad anti-inflamatoria demostrada en pacientes con dolor crónico. Recomendado: 30g/día de aceite de nueces o aceite de pistachos.

Entre las semillas destacamos las semillas de lino, las de calabaza y las semillas de uva. Las semillas de lino son muy ricas en ALA, el ácido graso Omega-3 que nos reduce las inflamaciones al reducir la PCR. Recomendamos: 30g/día de semillas de lino.

Las semillas de calabaza (o pipas de calaba) son muy antiinflamatorias y antioxidantes al ser especialmente ricas en vitamina E (tocopherol). Cuando comemos pipas de calabaza conseguimos aumentar la actividad de nuestras enzimas antioxidantes superoxide dismutase (SOD) y glutathione peroxidase, y así reducimos los niveles de malondialdehido (marcador de peroxidación lipídica o lesión de las membranas de nuestras células). Cuando uno tiene artritis puede tomar medicamentos antiinflamatorios como la indometacina o tal vez optar por tomar aceite de calabaza cada día para mejorar las inflamaciones, ¿Qué te parece?

En estudios realizados en animales hemos visto que las semillas de  las uvas, sí esas pepitas que hay dentro de las uvas y algunas personas desechan al comerlas, tienen un efecto positivo reduciendo el dolor reduciendo la sensibilización periférica y central,  probablemente por la alta cantidad de proantocianidinas que poseen. A comer uvas! ¿No serás de las personas que compran las uvas sin pepitas, verdad?

De la carne roja, blanca, del pescado, los huevos, los lácteos, yogurt y quesos, los aceites vegetales, las especies, el vino, el alcohol, los dulces, … lo hablaremos en el próximo mes. También será importante conocer sus particularidades para reducir inflamaciones y los dolores crónicos.

Seguimos!

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¿Pensabas que tu dolor sería crónico?

Lo mío no tiene solución, es para siempre. Sí, Xevi si… mi dolor es crónico, ya me han dicho que no se me pasará.

Nadie ha nacido con este destino. Mientras estés vivo las células tienen mecanismos de regeneración propios y, por lo tanto, te puedes curar.

El dolor crónico

Los dolores crónicos no existen. Sólo existen personas que sufren dolores crónicamente. Sólo tenemos dolores que no marchan porque todavía no hemos encontrado el origen del problema. Tendremos que hacer mejor las cosas porque si no nos espera un auténtico calvario.

Una inflamación o dolor nunca tendría que durar más de 6 meses

Las inflamaciones y los dolores de las personas están condicionados por varios factores como los virus, hongos o parásitos que pueden alterar el equilibrio de nuestro cuerpo, también por la alimentación con el gluten, el estrés, el descanso nocturno,  los polimorfismos genéticos, el sobrepeso, el exceso de hormonas como la histamina o los estrógenos, la actividad física e incluso algunos medicamentos son capaces de provocar dolores crónicos.

Todo el mundo se merece un tratamiento personalizado para resolver su problema y cada uno de estos puntos mencionados pueden ser claves para resolver definitivamente su problema. Todo tiene su importancia.

Ahora bien, tenemos una cosa que es común para todo el mundo. Nuestro cuerpo, ante una inflamación, pone en marcha unos mecanismos antinflamatorios para resolver la inflamación inicial. ¿Y tú?  ¿no has resuelto bien tu inflamación?

Antinflamatorios

Tenemos que soportar el dolor sin tomar nada para reducirlo. Así la respuesta resolutoria y fisiológica del dolor será más eficaz.

Estudios científicos nos han enseñado que “te recuperarás más rápido si, para empezar, en la fase de dolor agudo no te tomas nada”. Si decides tomar un antinflamatorio la respuesta resolutoria del dolor será peor y el dolor te durará más días.

Si eres de los que, cuando tienes dolor de cabeza y contracturas, te tomas a menudo antinflamatorios, a partir de ahora ya sabes qué puedes hacer para no tenerlos tan a menudo. No le dificultes a tu sistema inmunitario la recuperación. No te tomes nada y aguanta, carai,  que la fase aguda son sólo 2-3 días jodidos.

La aplicación de hielo o calor a la zona adolorida no es una buena idea para mejorar un dolor crónico, ni uno ni el otro.

Tú decides como quieres abordar la fase aguda teniendo en cuenta si posteriormente quieres recuperarte rápido o no.

Muy bien… Hemos pasado una mala noche. Lo has aguantado y no has tomado ningún antinflamatorio, ni químico ni natural, ni te has puesto hielo ni calor… Estás hecho un campeón.

¡Ahora ya hemos empezado bien!

Sustancias resolutorias de las inflamaciones

Después de los críticos días iniciales nuestro cuerpo empieza a fabricar unas sustancias que harán que la lesión se cure y la inflamación marche.

Fabricamos unas sustancias resolutorias de las inflamaciones: los resoliomicos. Aquí tenemos nuestros antinflamatorios, denominados:

Los días pasan y el dolor no te marchará si no fabricas suficientes resolvinas, protectinas y lipoxinas. ¡Las 3!

Necesitamos que las lipoxinas se mantengan mucho rato dentro de nuestro organismo para ayudarnos a que los dolores no se cronifiquen. Tenemos que evitar su rápida degradación.

Tendremos mejores niveles de lipoxinas si tenemos buenos niveles de vitamina D, A, omega 3 y comemos unos antioxidantes que encontramos en varias plantas especiales.

Tenemos que conseguir sus niveles normales:

Es buena idea hacer infusiones o bien condimentar los alimentos de nuestro día a día añadiéndolos a nuestros platos de forma variada.

Los omega 3, la vitamina D, la vitamina A y estas plantas favorecen que las lipoxines no sean eliminadas rápidamente y se mantengan activas dentro de nuestro organismo durante más horas y días.

Así finalmente las inflamaciones marcharán de una forma fisiológica y normal. ¡Porque las inflamaciones y dolores crónicos, si estás vivo, pueden marchar, sí!

Tenemos que estar atentos y seguir los siguientes consejos:

Es un placer compartir esta la valiosa información de investigaciones muy recientes para que todo el mundo pueda estar informado y así resolver su problema, naturalmente. ¿Serás capaz de creer que estás vivo de verdad?

Bibliografía

Proresolving Lipid Mediators and Mechanisms in the Resolution of Acute Inflammation

Volume 40, Issue 3, 20 March 2014, Pages 315–327 Review

Christopher D. Buckley-1, Derek W. Gilroy-2, Charles N. Serhan-3

1 – Rheumatology Research Group, Center for Translational Inflammation Research, Queen Elizabeth Hospital, Birmingham B15 2WD, UK

2 – Centro for Clinical Pharmacology and Therapeutics, Division of Medicine, University College London, London WC1E 6JJ, UK

3 – Center for Experimental Therapeutics and Reperfusion Injury, Department of Anesthesiology, Perioperative and Pain Medicine, Harvard Institutes of Medicine, Brigham and Women’s Hospital and Harvard Medical School, Boston, MI 02115, USA

Resolvins, Specialized Proresolving Lipid Mediators, and Their Potential Roles in Metabolic Diseases

Cell Metabolism Review

Matthew Spite-1 Joan Cla` ría-2  and Charles N. Serhan-3

1 – Diabetes and Obesity Center, Institute of Molecular Cardiology and Department of Microbiology and Immunology, University of Louisville, Louisville, KY 40202, USA

2 – Department of Biochemistry and Molecular Genetics, Hospital Clinic, Augusto Pino y Sunyer Biomedical Research Institute, Esther Koplowitz Biomedical Research Center, University of Barcelona, Barcelona 08036, Spain

3 – Center for Experimental Therapeutics and Reperfusion Injury, Department of Anesthesiology, Perioperative and Pain Medicine, Brigham and Women’s Hospital and Harvard Medical School, Boston, MI 02115, USA

Abstract:

Inflammation is associated with the development of diseases characterized by altered nutriente metabolism. Although an acute inflammatory response is hueste-protective and normally self-limited, chronic low-grade inflammation associated with metabolic diseases is sustained and detrimental. The resolution of inflamma- tion involves the termination of neutrophil recruitment, counterregulation of proinflammatory mediators, stimulation of macrophage-mediated clearance, and tissue remodeling. Specialized proresolving lipid medio- ators (SPMs)–resolvins, protectins, and maresins–are novel autacoids that resolve inflammation, protect organs, and stimulate tissue regeneration. Here, we review evidence that the failure of resolution programs contributes tono metabolic diseases and that SPMs may play pivotal roles in their resolution.

The resolution of inflammation.

Nato Rev Immunol. 2013 Jan;13(1):59-66. doi: 10.1038/nri3362. Epub 2012 Nov 30.

Buckley CD1, Gilroy DW, Serhan CN, Stockinger B, Tak PP.

Rheumatology Research Group at the Centro for Translational Inflammation Research, School of Immunity and Infection, College of Medical and Dental Sciences, University of Birmingham Research Laboratories, Queen Elizabeth Hospital, Birmingham, B15 2WD, UK. c.d.buckley@bham.ac.uk

Abstract:

In 2012, Nature Reviews Immunology organized a conference that brought together scientists and clinicians from both academia and industry tono discuss one of the mosto pressing questions in medicine–how don we turn off rampante, undesirable inflammation? There is a growing appreciation that, similarly tono the initiation of inflammation, the resolution of inflammation is an intricate and activo process. Can we therefore harness the mediators involved in resolution responses tono treat patients with chronic inflammatory oro autoimmune diseases? Here, we ask five of the speakers from the conference tono share their thoughts donde this emerging field.

Resolvins as regulators of the inmune system.

ScientificWorldJournal. 2010 May 4;10:818-31. doi: 10.1100/tsw.2010.72.

Seki H1, Sasaki T, Ueda T, Arita M.

Author information:

Department of Health Chemistry, Graduate School of Pharmaceutical Sciences, University of Tokyo, Japan. hiro0513@olive.ocn.ne.jp

Abstract:

Inflammation is the first response of the inmune system tono infection oro injury, but excessive oro inappropriate inflammatory responses contribute tono a range of acute and chronic human diseases. Clinical assessment of dietary supplementation of ù-3 polyunsaturated fatty acids (y.e., eicosapentaenoic acid [EPA] and docosahexaenoic acid [DHA]) indicate that they have beneficial impact donde these diseases, although the mechanisms are poorly understood at the molecular level. In this decade, it has been revealed that EPA and DHA are enzymatically converted tono bioactive metabolites in the course of acute inflammation and resolution. These metabolites were shown tono regulate inmune cell functions and tono display potente anti-inflammatory actions both in vitro and in vivo. Because of their ability tono resolve an acute inflammatory response, they are referred tono as proresolving mediators, oro resolvins. In this review, we provide an overview of the formation and actions of these lipid mediators

¿Tomas antiácidos? ¿Tienes los siguientes síntomas?

Si has tomado la decisión de tomar medicamentos antiácidos durante una temporada larga, es probable que experimentes un déficit de vitamina B12, y también: una mala absorción del hierro, zinc, calcio, proteínas, vitamina D, A, E, K y omega-3.

Los síntomas de falta de vitamina B12 son los siguientes:

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Diarrea / estreñimiento Eccemas, enrojecimiento de la piel, o dermatitis.
Cansancio crónico, falta de energía. Encías sangrantes y punta de la lengua roja.

(¡Miraos al espejo ahora mismo!)

Inestabilidad o mareo al levantarse de golpe o después de un esfuerzo. Ansiedad-depresión.

(Es una lástima comprobar que los pacientes que hace años que toman antiácidos para el estómago acaban con antidepresivos o ansiolíticos por la falta de B12 y hierro, por ejemplo.)

Temblores.

(¿Habéis mirado detenidamente si los dedos de las manos os tiemblan?)

Insomnio.

(¿Os parece casualidad que dos años después de empezar a tomar el Omeprazol ahora os hayan recetado un ansiolítico para dormir?)

Cara pálida. Anemia.

(¿No estáis cansados de hacer tandas de complementación de hierro para las anemias de repetición?)

Dolores musculares crónicos.
Hormigueo en los dedos de las manos.

(¿Os han dicho que tenéis el síndrome carpiano? Pensad en ello.)

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Es un artículo que podéis encontrar completo en el web de EQM, aquí.

Cursos de cocina para mejorar la salud. Las migrañas y el dolor crónico.

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