Hongos: ¿Qué son y qué podemos hacer?

Todos estamos expuestos a sufrir hongos en algún momento de nuestra vida, puesto que son muchas las situaciones que propician su aparición. Os explicamos cómo evitarlos y qué hacer una vez que ya han aparecido.

Los hongos producen sustancias neurotóxicas como el alcohol y el acetaldehído, que provocan la liberación de histamina dentro de nuestro organismo.

Síntomas tópicos

A menudo conocidos, existen una serie de indicadores que aparecen cuando hay hongos, ya sean vaginales o de la piel, como el pie de atleta.

  • Rinitis, nariz tapada, picores, eccemas…
  • Cansancio, dolores crónicos, cefaleas y migrañas.
  • Colon irritable, diarreas, gases e infecciones de orina de repetición.
  • Síndrome premenstrual.
  • Ansiedad, depresión y falta de concentración.

¿Cómo podemos saber si estamos afectados?

Hay diferentes maneras de saber si un hongo ha invadido nuestro sistema inmunitario, ya sea por la piel, a través del intestino o por vía genital.

Comprobad el color de la lengua

Si al sacar la lengua vemos que es blanca, especialmente al fondo, es posible que tengamos hongos.

Un test casero

Por la mañana, en ayuno (antes de comer y beber nada), llenád un vaso de agua y escupid dentro. Durante la primera hora comprobad que sucede con la saliva, que normalmente debería flotar todo el tiempo. En presencia de cándidas, la saliva hará unos hilos que se dirigirán hacia el fondo, se acumulará en el fondo o aparecerán partículas de saliva en suspensión.

Pruebas diagnósticas

Son pruebas objetivas que tiene que prescribir un profesional.

Factores que nos predisponen

Hay diferentes factores que pueden predisponer al organismo a tener hongos

Dieta inadecuada

Los alimentos que hacen subir el azúcar en la sangre (golosinas, bollería, refrescos, alcohol, lactosa, embutidos ..) y los hidratos de carbono pueden provocar un sobrecrecimiento de los hongos y una invasión de todas las mucosas del cuerpo. Del mismo modo, los transgénicos reducen las defensas, y los cereales (especialmente los que contienen gluten) mantienen constantemente las mucosas intestinales con una leve inflamación que beneficia a los patógenos que viven en el sistema gastrointestinal.

Uso de antibióticos

Los tratamientos antibióticos matan las bacterias patógenas, pero también matan bacterias sanas. Esto provoca una alteración del equilibrio gastrointestinal y favorece la aparición de hongos después de tomar antibióticos.

Otros motivos

Tomar cortisona, antiinflamatorios o anticonceptivos, sufrir estrés, tener diabetes, el uso de DIU o tener un alto nivel de estrógenos son otros de los factores desencadenantes. Hay que añadir que el nivel de estrógenos se eleva durante la ovulación o justo antes de la regla.

Pla de acción a dos bandas

El plan para erradicar los hongos definitivamente combina una dieta específica con un tratamiento anti fúngico. Igualmente es recomendable seguir un tratamiento personalizado prescrito por un psiconeuroinmunológo o médico de medicina integradora, dada la complejidad de los hongos y su interacción con la dieta, el estrés, el sistema inmunológico y el sistema hormonal.

Alimentación recomendada

Se tiene que comer poca fruta, incluir alimentos ricos en proteínas en cada una de las comidas del día (carne, pescado, huevos, legumbres, frutos secos, semillas o algas), utilizar el coco en forma de aceite o mantequilla diariamente y tomar alimentos y/o suplementos probióticos. Por otro lado evitaremos los fermentados (cerveza, quesos, yogures, vinagre, vino …), las setas (porque son hongos), la salsa de tomate y los alimentos con índice de glucemia alto (puesto que los hongos utilizan los dulces y los hidratos de carbono para crecer).

Tratamiento antifúngico

Resulta muy eficaz para matar los hongos y evitar recidivas. Incluye aceites esenciales (del árbol del té, orégano y menta), ácido caprílico (que se encuentra en grandes concentraciones en el coco), resveratrol (presente en la piel y la semilla de la uva), infusiones (de comino, hinojo, tomillo, laurel, salvia y menta), ajo, semillas de pomelo y té lapacho (paz de Arcos).

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