Las reglas me matan, el síndrome premenstrual

Hablamos de dolor premenstrual o de dismenorrea como la situación que más dolor causa a la mayoría de las chicas por delante del dolor que provoca la eliminación de España de la pasada Eurocopa… 😉

No es normal que…

El síndrome premenstrual (SPM) afecta a 3 de cada 4 chicas. La prevalencia a los EU, Turquía, Canadá, Taiwán y Malà es del 60-90 % del total de las chicas. Es tan común que hoy día muchas chicas ya tienen asumido que es un peaje normal ligado a los años menstruales y fértiles del sexo femenino.

No es normal.

El 85 % de las mujeres en época fértil experimentarán algún síntoma del SPM al menos 1 vez en algún momento de su vida durante el ciclo menstrual. ¡El 85 %!

No es normal.

Que muchas mujeres deseen que llegue la menopausia o el embarazo para poder evitar el SPM de finales de mes durante la menstruación.

No es normal.

Que los dolor premenstrual sea la causa principal del ausentismo laboral y escolar.

Y todavía es menos normal que la gente tome antinflamatorios para liberarse del dolor de la regla.

¿Qué es el síndrome premenstrual o SPM?

El síndrome premenstrual (o dismenorrea), que a partir de ahora referiremos con el acrónimo de SPM, es experimentado por muchas mujeres de todas las edades durante su época reproductiva. Nos referimos a menstruaciones dolorosas que empiezan unas cuantas horas antes de la menstruación o junto con el inicio del 1er sangrado menstrual. El dolor es más intenso durante el primer y segundo día de la regla y suele durar entre 2-3 días en total. Pueden ser molestos y suaves o, en algunos casos, pueden ser muy fuertes y graves afectando la vida diaria de las mujeres.

¿Cuáles son los síntomas?

El dolor espasmódico  o rampas localizados en la parte baja del vientre y parte baja de la espalda (lumbares y sacro) es el síntoma principal. Estas dolencias suelen ir acompañadas de:

  • Cambios anímicos, irritabilidad, rabia, aislamiento social y/o ganas de llorar.
  • Ansiedad, tensión, depresión.
  • Sensibilidad en las mamas o abultamiento.
  • Abultamiento abdominal.
  • Aumento de peso y mayor retención de líquidos.
  • Ansiedad para comer y cambios alimentarios prefiriendo los azúcares.
  • Dificultad para concentrarse.
  • Dolores musculares y articulares
  • Dolor de cabeza (cefaleas), migrañas
  • Cansancio y fatiga.
  • Insomnio.
  • Cambios gastrointestinales con heces pastosas-diarreicas o estreñimiento.
  • Náuseas, vómitos, mareos.

Es curioso observar como estos síntomas llevan a las mujeres a medicarse con antinflamatorios para aligerar los dolores lumbares, el dolor de cabeza o los dolores abdominales, otras mujeres toman antidepresivos… unos naturales y otros químicos para mejorar el estado anímico, también utilizan infusiones, suplementos o dietas para la retención de líquidos… todo, todo, todo sin éxito. Entendiendo, desde luego, como éxito la resolución total y no dependencia de absolutamente ningún medicamento para disfrutar de una salud hormonal poniendo orden a tu metabolismo.

A veces van al dermatólogo por el acné y se van con la receta de una crema.

¿Hasta cuándo habrá que hacer todo esto?

Te has dado cuenta que quizás tienes que empezar a poner orden en lugar de permitir que todo se haga crónico. Siempre estás a tiempo de empezar a regular tu salud hormonal.

Te explicaremos las claves y sabrás como salir de esta pesadilla, que te lleva a diferentes especialistas porque tienes síntomas muy variados que tienen un origen común. Entenderás cómo se desencadena todo este festival y, aun así, estando informados, habrá personas que decidirán no hacer nada. Y decidirán seguir tomando “apaga fuegos” en lugar de coger el timón de su salud. No pasa nada.

Mientras estamos vivos todo se puede arreglar… pero un exceso de estrógenos puede provocar un riesgo y conducirte a un disgusto más grave condicionando que un día quizás ya sea demasiado tarde.

A menudo la propuesta es tomar anticonceptivos en lugar de poner orden a un auténtico desequilibrio hormonal del cual eres completamente responsable. El día que dejes los anticonceptivos te darás cuenta que, si no has corregido el origen del problema, sigues teniendo exactamente el mismo problema que antes de tomar los anticonceptivos porque estos medicamentos sencillamente no regulan nada de nada.

Hay mujeres que lo sufren de forma mayúscula y su SPM le impide, incluso, poder seguir una vida normal. Es el que denominamos el Trastorno Disfórico Premenstrual (TDPM), una forma grave de SPM donde básicamente empeoran tanto anímicamente como físicamente.

Los síntomas del TDPM son:

  • Depresión
  • Sentimiento de tristeza, soledad y cambios anímicos.
  • Pensamientos suicidas.
  • Desesperación o angustia.
  • Tensión, rabia e irritabilidad extrema.
  • Ansiedad.
  • Ataques de pánico.
  • Trastornos de la personalidad como el miedo a perder el control o paranoias de la autoimagen.
  • Ganas de estar solo y pérdida de interés por las actividades sociales.
  • Pérdida de la libido.
  • Hambre excesiva y atracos.
  • Fatiga severa o falta de energía.
  • Falta de concentración.
  • Mareos y desmayos.
  • Insomnio o hipersomnia (ganas de dormir todo el día).
  • Cefaleas y taquicardias.
  • Retención de líquidos.
  • Sensibilidad y abultamiento a las mamas.
  • Dolores articulares, musculares y abdominales.
  • Menstruación dolorosa.
  • Acné y eccemas.

Las personas con esta forma grave de SPM suelen sufrir previamente problemas de depresión y suelen encontrarse que durante una o dos semanas antes de la menstruación, en la fase lútea, todos los síntomas premenstruales empeoran.

Entre el 3-8 % de las mujeres padecerán el trastorno disfórico premenstrual TDPM en sus años reproductivos. Y no es tan común como el SPM.

¿Imaginas tener 15 días cada mes con un estado anímico bajo? Y si le añadimos los 5 días engorrosos de sangrado menstrual… resulta que algunas mujeres sólo tienen 10 días de tranquilidad al mes. Y si no ponemos remedio, esto seguirá así hasta un embarazo o bien hasta que llegue la menopausia… un calvario.

A menudo es difícil concretar si el SPM es realmente el problema a tratar o bien, estamos ante un trastorno psicológico subyacente.

Según la Guidelines from the American Psychiatric Association se puede afirmar que una mujer sufre de TDPM si tiene 5 o más de estos síntomas mencionados como mínimo durante dos ciclos menstruales consecutivos. Según estas guías, los síntomas tienen que estar presentes la semana antes de la menstruación y tienen que ir desapareciendo los días después de venir la regla a la vez que interfieren en poder llevar una vida normal.

¿Cuál es el origen del SPM?

El origen es el desequilibrio hormonal o cambios químicos que están muy influenciados por alteraciones emocionales, por una mala gestión del estrés o por estados depresivos. La carencia de ciertos micronutrientes (vitaminas y minerales) o ciertos errores alimentarios pueden ser la causa.

Una mayor actividad de la enzima COX-2 (Cicloxigenasa-2) y una mayor producción de prostaglandinas proinflamatorias a nivel del útero son uno de los principales motivos.

Se ha visto que, frenando esta enzima COX-2 con los conocidos AINES (Aspirina, Ibuprofeno, Naproxeno, Indometacina,…) se consigue reducir el dolor entre el 75-80 % de las mujeres. Los efectos secundarios de los AINES, sus contraindicaciones y su limitada eficacia (entre el 20-25 % de las mujeres no notan mejoras), nos anima a ofrecer alternativas naturales para frenar la fabricación de prostaglandinas a nivel del útero, frenando la enzima COX-2. Cómo por ejemplo el jengibre.

¿Tratamiento del SPM?

Dada la variedad de razones que pueden condicionar el SPM no tendremos un mismo tratamiento que sea eficaz para todo el mundo.

Tenemos muy buenos resultados con cambios en los hábitos de vida:

  • Ejercicio físico regular.
  • Técnicas de gestión del estrés como el yoga, meditación, hipnosis, conciencia plena (mindfullness), relajación, etc.
  • Dormir más de 7h cada noche.
  • Evitar el tabaco.
  • Evitar la sal, los dulces y el alcohol.
  • Incluir más cereales integrales, fruta y vegetales en la dieta.

Tenemos propuestas médicas cómo:

  • Antinflamatorios no esteroideos (AINES) para los dolores físicos: Una revisión hecha en la Cochrane muestra que los AINES son más eficaces que el placebo para aligerar el dolor premenstrual. Pero ningún AINES ha resultado tener una eficacia superior al otro. ¿Naproxeno, ibuprofeno?… todo te alivia el dolor de la regla porque reducen las PgE2 (proinflamatorias)
  • Anticonceptivos: evitan la ovulación.
  • Similares a la hormona liberadora de gonadotropina.

Propuestas de la medicina integradora:

  • Omega 3 (EPA, DHA, ALA) y BELLOTA.
  • Vitamina B9 o ácido fólico.
  • Vitamina B6.
  • Vitamina B12.
  • Vitamina D3.
  • Vitamina E.
  • Magnesio.
  • Calcio.
  • Black Cohosh.
  • Jengibre: La suplementación desde 7 días antes de la regla hasta 3 días después del primer sangrado menstrual da buenos resultados.
  • Ginkgo Biloba.
  • Agnus Castus (Chasteberry).
  • Aceite de onagra.
  • Hierba de San Juan.
  • Acupuntura

Las mujeres con TDPM se beneficiarán del mismo tratamiento recomendado para el SPM a fin de mejorar su salud hormonal… pero se suele añadir un tratamiento antidepresivo a dosis bajas unos días antes de la menstruación, durante la fase lútea.

Los científicos sugieren que en el cerebro de las mujeres con SPM hay una mala adaptación a las fluctuaciones hormonales del ciclo hormonal. Sabemos que los estrógenos y la serotonina son  dos hormonas que están muy relacionadas entre sí.

La serotonina es un neurotransmisor que fabricamos en el primer cerebro y el 90 % en el segundo cerebro, es decir, en el intestino, donde tenemos nuestro sistema neurológico intestinal. Es la hormona clave para el equilibrio emocional.

La caída brusca de los estrógenos a partir de la ovulación (día 14 del ciclo) también se acompaña de una caída repentina de la serotonina.

Se han hecho estudios de la eficacia de tomar antidepresivos durante todo el mes, o bien sólo durante la fase lútea (14-28), y se ha visto que es mejor hacerlo sólo estos últimos días del ciclo menstrual, desde la ovulación hasta el primer día cuando baja la regla.

Los inhibidores de la recuperación de la serotonina usados con éxito por los psiquiatras, durante la fase lútea, son:

  • Sertralina (Zoloft)
  • Fluoxetina (Prozac)
  • Paroxetina (Paxil)
  • Citalopram (Celexa)

Y los suplementos naturales que mejoran la serotonina son:

  • 5-HTP (Griffonia simplicifolia).
  • Hipérico o hierba de San Juan.
  • Azafrán, cúrcuma.
  • L-Triptófano.
  • Bacterias intestinales productoras de serotonina que estimulan la enzima Triptófano-hidroxilasa: L. rhamnosus, L. helveticus. Bifidobacterium infantis y Bifidobacterium longum.

Alimentos que mejoran la fabricación de serotonina a nivel intestinal:

  • Kéfir (estudio hecho en humanos in vivo): después de 4 semanas de ingesta diaria.
  • Arándanos o mirtilos (estudio hecho en humanos in vivo): después de 6 semanas comiendo 25gr/día. ¡Sólo estamos hablando de comer 15 arándanos cada día o un chupito de zumo de arándanos/día! Qué fácil será estar bien, ¿verdad?.
  • Lino, sésamo, frutas del bosque, verduras crucíferas (brócoli, coliflor, col, rúcula, berro…) (estudio hecho en humanos in vivo).

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Si tienes el SPM y tienes sospechas de sufrir TDPM te recomendamos que te pongas en manos de un especialista en Medicina Integradora o PNIE para ajustar tus hábitos de vida y la posibilidad de dosificar los suplementos de una forma personalizada.

¡Pero puedes empezar hoy mismo!

Desayuna medio vaso de kéfir con arándanos cada día. Ya sabes que tendrás éxito porque esto ya está demostrado.

Prepárate un zumo de jengibre con una máquina de zumos prensados en frío (visita saludconxevi.com) o bien, una infusión de jengibre e hipérico (juntos) y entonces pon el zumo (o la infusión) en una hielera dentro del congelador para hacer cubitos.

¡Cubitos de jengibre! ¡O cubitos de la infusión de jengibre con hipérico!  puedes tomar cada día poniendo un cubito de jengibre en un vaso de agua fresca o dentro de tu zumo predilecto.

Tal como nos muestran los estudios, es especialmente importante tomarlo los últimos 15 días de la menstruación.

¡Revisa tus hábitos de vida! ¿Practicas deporte y duermes suficiente?

¡Salud!

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