El intestino, nuestro segundo cerebro y las hormonas femeninas

En el mes de mayo salió publicado en la revista de Veritas el artículo siguiente, que habla sobre los desajustes hormonales:

Las hormonas femeninas participan en un gran número de funciones diferentes de las puramente sexuales y de reproducción. Un exceso de estrógenos e histamina puede desequilibrar el organismo y provocar desde migrañas hasta contracturas musculares, pasando por ansiedad, falta de energía y ardor de estómago. La solución pasa por cuidar la alimentación y eliminar determinados alimentos de la dieta.

No es fruto de la mala suerte que muchas mujeres sufran el síndrome premenstrual y, a la vez, migrañas, contracturas, dolores articulares, eccemas crónicos y alteraciones digestivas como gases, ardor de estómago o colon irritable.

La explicación la encontramos en la relación entre los estrógenos (hormona sexual femenina) y la histamina. De hecho, varios estudios científicos han comprobado que un exceso de histamina provoca la acumulación de estrógenos, y viceversa.

Síntomas del exceso de histamina o histaminosis:

  • Síndrome premenstrual
  • Ansiedad, miedos
  • Migrañas y/o cefaleas
  • Inestabilidad, mareos y/o vértigo
  • Fatiga crónica, falta de energía
  • Fibromialgia, contracturas musculares, dolor articular
  • Ardor y espasmos de estómago, gases
  • Estreñimiento y/o heces pastosas
  • Colon irritable
  • Rinitis, estornudos, broncoespasmos, nariz tapada, alergia primaveral
  • Piel seca, piel atópica, descamación, eccemas
  • Presión arterial baja o alta, taquicardias, arritmias
  • Sueño poco profundo
  • Fuerte enrojecimiento de la piel en caso de picada de mosquito, abeja o medusa

Síntomas del exceso de estrógenos:

  • Síndrome premenstrual (sensibilidad en las mamas, dolor en la zona de los ovarios y el útero, dolor lumbar y en las piernas, fatiga, irritabilidad o depresión, retención de líquidos, dolor de cabeza o migrañas, ansiedad de comer dulces…)
  • Ansiedad, irritabilidad, depresión
  • Miomas, mamas fibrosas, endometriosis
  • Pérdida de la libido
  • Sueño poco profundo
  • Contracturas musculares
  • Exceso de flujo vaginal
  • Retención de líquidos
  • Hipotiroidismo o dificultad para perder peso

La solución del problema

Los remedios más habituales para enfrentar esta situación suelen consistir en tomar ibuprofeno o anticonceptivos para los problemas de estrógenos, y el uso de cremas hidratantes o antihistamínicas para la piel seca o eccematosa. La alternativa más natural está al abasto de la psiconeuroinmunología, una medicina integradora de la salud global que nos ayudará a encontrar una solución para reducir la cantidad de estrógenos e histamina en nuestro organismo y facilitar la eliminación, con el objetivo de evitar que los problemas se hagan crónicos.

La importancia de la alimentación

Debido a que ambas situaciones están fuertemente influenciadas por la alimentación, el primer paso es seguir una dieta saludable pobre en estrógenos e histamina. Mientras tanto, un profesional especializado en medicina integradora se encargará de mejorar el metabolismo y conseguir la eliminación de las dos hormonas para resolver finalmente el problema.

  • Dieta baja en histamina. Ayuda enormemente seguir una dieta baja en alimentos ricos en histamina, que provocará una beneficiosa reducción de los estrógenos en el organismo.
  • Reducir la ingesta de estrógenos. Resulta clave reducir la cantidad de estrógenos que se toman a través de la alimentación. Alimentos a evitar:
    • Lácteos de vaca y derivados. Queso, yogur, nata…
    • Alimentos con índice glicémico alto. Cereales refinados, azúcar refinado, refrescos, chicles o caramelos con azúcares o edulcorantes, alcohol y café.
    • Harinas blancas. Si es posible, el pan y la pasta tienen que ser integrales, además, es importante comer muy poca cantidad cada día.
    • Xenoestrógenos. Son las sustancias químicas presentes en los herbicidas, pesticidas, en los antibióticos provenientes del ganado y en los plásticos como el bisfenol A. Estos xenoestrógenos también pueden imitar las funciones de los estrógenos, puesto que tienen una estructura muy similar. Por lo tanto, hay que evitar beber agua o zumos envasados en plásticos (especialmente si han sido expuestos al sol), no se debe calentar la comida en envases de plástico ni cubrir la comida con film, tampoco es recomendable usar platos ni vasos de plástico…

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